Se cumplen hoy los treinta días desde que cerraste tu circulo y decidiste viajar, a tus 91 años me dijiste que ya estabas cansado.
Te fuiste con la suave brisa que desprendió los pétalos de la hermosa flor del cerezo, una alfombra extendida en el verde césped, los pétalos caídos daban paso a la vida, a la esencia de la semilla que traerá un nuevo fruto, un renacer.
Papito, logramos la empatia y complicidad que siempre aviamos tenido, en un mes y medio ( me cuesta no llorar) conseguimos todo lo que nos prohibieron en los tres años que se fue mama, cuantos besos nos dimos, cuanto amor compartimos, tenias dolor, dolor por traiciones, que trate de que estas no merecieran la pena sufrir por ello, logre hacerte reír y medianamente olvidar, siempre desee lo mejor para ti, por ello no quería que sufrieras mas.
Unos días antes de marcharte, vimos el mar, te maravillo todo, comimos al lado de las olas, pero ya no tenias apetito, no podías acercar nada a la boca, como tampoco podías andar, te llevamos a la silla de la reina, entre tu nieto Alber y un camarero, después me diste mil besos como yo te di a ti, me dijiste “te quiero” y yo te dije que también a ti, nos despedimos con la sonrisa de haber vivido un momento especial.
Te quedaste dormido y te fuiste, días antes de irte me decías que mama estaba contiguo, a tu lado que vino a verte, te preguntamos si te decía algo, contestaste ” solo esta ahí ” se hizo cotidiana su presencia, podríamos pensar que la demencia hacia ver deseos, no,no, eran deseos, era real mama estaba a tu lado para acompañarte en el viaje y así fue.
Sabes me entristece no poder acariciarte, “mi poquita cosa” así te llamaba por que te hacías eso, poquita cosa, me gustaría calentar tus manos y abrazarte por que sentía el gran amor que sentías por nosotros, dejaste un legado precioso (procurar siempre la paz, la armonía ) Papito gracias por darme la vida, por poder llegar a entender a los demás por tener fe, por rezar juntos en el cementerio junto a mama, por todo gracias papa.
siempre te queremos.